Además, muchos teóricos han cuestionado estas cronologías, y han rechazado sus afirmaciones de que los evangelios hacen referencia a la pascua y sostienen que coinciden con Juan.[1] Algunos cristianos creen que un exhaustivo examen de los evangelios indican que la Última Cena tuvo lugar en martes, y que Jesús fue crucificado en un miércoles.[2]
La cena se discute a través de los cuatro evangelios de la biblia canónica. Los evangelios sinópticos afirman que en la mañana del mismo día el cordero pascual para la cena, sea sacrificado. Sin embargo, bajo el método judío de tiempo recogimiento, el día era considerado que empieza justo al amanecer, por lo tanto la festividad de la pascua se contempla que ocurra en el día posterior en que fue sacrificado. Esto implica que o los sinópticos no están instruidos en el conocimiento del recogimiento judío, o que ellos usaron la técnica literaria de ver los eventos que pasaron en varios días en solo uno. Otros interpretan el lenguaje de los Evangelios sinópticos como suficientemente permisivos para tener una tarde sacrificando a los corderos pascuales.
Toda la semana santa fue en el Concilio de Nicea en el año 325 donde se puso las pautas formales para la conmemoración de esta fecha religiosa y siglos después Dionisio en el año 525 convenció a las iglesias Católicas Cristianas esparcidas por el mundo que celebrasen dicha fiesta siguiendo el cálculo del calendario alejandrino y no el judío que tenía otra medición que no hacia concordar las fechas de las Iglesias en esta fecha....


